martes, 26 de mayo de 2009

Para mi niña...te amo!!





TE VÍ (Hombres G)

Y de pronto te vi
y pensé que nunca más
,iba a quererme despertar,
lejos de ti.

Y supe que por ti,
iba a robarle el cielo al mar
y a las estrellas su collar,para ti.

Y yo que siempre presumí
de que nadie me iba a atar,
y que siempre me quise a mí,s
obre todo lo demás,
de pronto te vi,

y tú me miraste a mí,
cambiaste mi vida,
justo ahí, sólo porque te vi.
Y ahora entiendo por qué el Sol
se ha quedado en mi jardín,
por qué el aire sólo huele a ti.

Y yo que siempre presumí
de mi amada soledad,
y que siempre quise huir
y no perder mi libertad,
de pronto te vi,
y tú me miraste a mí,
cambiaste mi vida,
justo ahí,
sólo porque te vi,
cambiaste mi vida,
porque te vi.

viernes, 15 de mayo de 2009

Porque tambien tiene derecho


Conocemos por animales domésticos los que en largos años de su evolución genética han logrado adaptarse al trato humano, conviviendo y hasta asimilando nuestras costumbres.No es necesario enumerar exhaustivamente cuáles son los animales domésticos, pues que unos sirven de valiosa compañía como el perro que también actúa como buen aliado en la defensa del hombre; el gato que a pesar de su egoísmo es afectuoso y cariñoso; las aves, etc.

Y las mayores que prestan excepcionales servicios en el orden del trabajo, con el cual costean sus gastos y cooperan en el mantenimiento de la familia humana; y otros que pagan los beneficios recibidos con la entrega de su vida.Los servicios que podríamos denominar "colaboracionistas" de los animales domésticos son de gran importancia. Es probado que algunos segundos antes de producirse un terremoto lo anuncian con su inquietud, quizá porque perciben antes que nosotros las ondas vibratorias. Las gallinas suelen hacerlo con alborotados cacareos.El perro averigua en una fracción de segundo de dónde parte un sonido que el se humano ni percibe.

La presencia de animales en nuestra casa: sirve para que se origine en el niño, desde la primera edad, el amor y el respeto hacia ellos. Mas deben vigilarse sus relaciones, prohibiendo que las molestias cuando comen, duermen, o amamantan a sus crías..., teniendo presente que poseen una sensibilidad muy parecida a nosotros, por tanto están necesitados de las mismas prerrogativas que se refieren a la alimentación y necesidades que satisfacer.

También hay que evitar los juegos excesivos durante tales estados fisiológicos, los animales jóvenes al despertar los toleran, pero con la vejez el humor está agriado, y prefieren como el ser humano el silencio. Si se les turba, pueden agredir incluso a los dueños, cuando se trata de felinos.

¡Es peligroso, molestar a un animal dormido o descuidado!

Conocemos por animales domésticos los que en largos años de su evolución genética han logrado adaptarse al trato humano, conviviendo y hasta asimilando nuestras costumbres.

jueves, 7 de mayo de 2009

Carta a tí, ya que te sientes identificado...


Queridas malas personas:

Ha sido maravilloso descubriros, la compensación nunca tardía al desengaño de averiguar la verdadera identidad de los Reyes Magos o que las inyecciones, cuando niño, eran en realidad con aguja.

Pensaba que no eráis de verdad. Uno lleva toda la vida disculpando, tratando de no hacer ruido, de no jugar con ventaja, comprendiendo que dentro de ti, pequeño ser, habita un alma buena, acaso atormentada por la ignorancia, o el miedo que sólo la soberbia o la vanidad pueden enmascarar. Uno os quería en esencia.

Y una mierda. Las malas personas existís, ya lo sé; tan reales como San Agustín de Hipona o Copito de Nieve (RIP), tan puras y genuinas como la gripe y muchísimo más malas que Darth Vader, pero en plan “hola ¿qué hay?”.

Y lo bien que le viene a uno. La culpabilidad asociada al súbito deseo de propinar una patada en los cojones (los ovarios pillan más a trasmano) de repente se esfuma, dejando tras de sí un liberador impulso que no por contenerlo deja de aguardar su oportunidad. La bendita certeza de no estar perjudicando a un semejante, sino haciendo uso de tu capacidad natural para defenderte de aquellos a quienes estorbas en el menú de la vida -otra de ensaladilla si es tan amable-, sin haber cometido más delito que el de existir (con perdón) o haberte colado sin querer en la carta.

Con lo bonito que es estar en el sofá viendo una peli sin porculizar a nadie, o incordiando tan sólo al santo/a que un día os comprasteis y que por alguna extraña razón aún sigue a vuestro lado. ¿Tanto os mola jugar al parchís con los demás? Veréis: es que yo no soy plano, ni redondo ni de colorines, qué le vamos a hacer. A mí en realidad lo que me gusta es que os estéis tranquilitos, sólo que ahora que os he conocido, casi me gusta más que os pongáis un poquito a tiro, por aquello de ir recuperando el training, que son 22 años sin mojaros la oreja y uno se harta. Pero de buen rollo ¿eh?.

Definitivamente, gracias por existir, tantos principios concentrados y envasados al vacío -no fuese a ser que me montarais una escenita- acaban por producirte acné, y no quiero ser el más feo del baile. Seguro que os hacéis cargo ¿verdad?

Un beso fuerte en los cuernos. Vuestro amigo, que lo es:

Juanma

viernes, 1 de mayo de 2009

La bicicleta


En rueda está el silencio detenido,

y en freno congelado la distancia.

Qué lejano está el pie, cómo se ha ido

la infancia del pedal sobre la infancia.

El reino del volante sometidose

borra con la sed que hay en la llanta.

La mano que no está tiene un sonido

de tanta ausencia y cercanía tanta.

Cuán remota la edad que en ti palpita

con las velocidades de tu cita,

y qué rápida estás con ser tan quieta,

tan inmóvil pedal dormido ahora

por la lluvia de ayer que te evapora

tu perdida niñez de bicicleta.

Frases célebres de grandes genios

Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.

Max Planck (1858-1947) Físico alemán.



El experimentador que no sabe lo que está buscando no comprenderá lo que encuentra.

Claude Bernard (1813-1878) Fisiólogo francés.



El ignorante tiene valor; el sabio miedo.

Alberto Moravia (1907-1990) Escritor italiano.



Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.

Abraham Lincoln (1808-1865) Político estadounidense



Para lograr el éxito, mantenga un aspecto bronceado, viva en un edificio elegante, aunque sea en el sótano, déjese ver en los restaurantes de moda, aunque sólo se tome una copa, y si pide prestado, pida mucho.

Aristóteles Onassis (1906-1975) Magnate y empresario griego.



Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto.

Henry Ford (1863-1947) Industrial estadounidense.